Orientación teórica
Maria Monini es psicóloga y tiene una visión integradora de la psicoterapia. La integración de modelos teóricos le permite atender los problemas psicológicos con amplitud, diseñando tratamientos completos e individualizados para cada caso.
La Terapia de los Sistemas de la Familia Interna
El modelo terapéutico desde el cual actualmente enfoco la mayor parte de los procesos terapéuticos es la Terapia de Sistemas de la Familia Interna, o IFS, tanto en modo presencial, en Arenys de Mar, como Online. En IFS pensamos que la mente no es única, sino múltiple. Esto significa que, dentro de nosotros, conviven en armonía partes diferenciadas, lideradas por nuestra Esencia Nuclear, o Self. Cuando experimentamos sufrimiento, por alguna herida o conflicto, algunas partes pueden convertirse en extremas, con la intención de protegernos, de proteger nuestra Esencia. Otras, las que llevan el dolor, quedan escondidas u ocultas. De esta forma nuestro sufrimiento puede aumentar, por la presencia de angustia, depresión, adicciones, baja autoestima, conductas peligrosas y suicidas. Reconocer la buena intención de las partes y rescatar las partes dolidas y escondidas constituye el camino por la sanación. Dentro del marco de IFS integro otros enfoques terapéuticos, principalmente la Terapia Sensoriomotriz, el paragdigma constructivista y el sistémico, como si IFS fuera un paragua, bajo el que quedan recogidas otras aproximaciones y técnicas.
La Terapia Sensoriomotriz
La Terapia Sensoriomotriz se propone procesar las situaciones traumáticas a través de la escucha del cuerpo, donde quedan grabadas las memorias sin resolver, en forma de sensaciones, posturas y movimientos. Las personas son invitadas a permanecer en conciencia plena y observar momento a momento las tendencias de acción que se reprimieron o cortaron durante las experiencias traumáticas.
Completar estos movimientos interrumpidos y ejecutarlos en la consulta, no de forma catártica, sino acompañandolos, es el principal factor terapéutico en casos de vivencias pasadas traumáticas. Las personas reescriben así sus memorias, emociones, pensamientos y relaciones hasta reintegrar la propia identidad.
El modelo constructivista
El constructivismo es un paradigma de conocimiento según el cual cada persona tiene un rol activo en construir su realidad. Esto significa que cada persona entiende y percibe su realidad basándose en su experiencia. Cada una de nosotras tiene formas propias de pensar, de sentir y de actuar y atribuye significados individuales y únicos a las diferentes situaciones de la vida, dándole un sentido diferenciado.
En las terapias constructivistas se presta mucha importancia a la comprensión de cómo las personas sienten y creen acerca de sus propias dificultades y circunstancias. Asimismo, las terapeutas prestan mucho cuidado para acoplarse a la experiencia de las personas que acompañan, guiándolas en un proceso de construcción de nuevos significados, más adecuados a la etapa actual que atraviesan.
El modelo sistémico
El modelo sistémico se caracteriza por centrar su atención en la familia, entendida como un sistema, diferenciándose así de otras orientaciones psicológicas que se centran en el individuo.
La familia es un grupo que se organiza jerárquicamente, donde cada miembro desarrolla una función y ocupa un puesto. Cada miembro influye y es influido por otros, expuesto a los cambios propios del ciclo vital y a factores externos. El modelo sistémico entiende que cuando uno o más miembros de la familia presentan un síntoma –o malestar psicológico– éste es la expresión del malestar de toda la familia, y no sólo de un individuo en particular.
A menudo es difícil reunir en la consulta a toda la familia y, por eso, los terapeutas sistémicos tienen en la mente a todo el sistema, aunque no todos los miembros estén presentes en las sesiones.
La terapia familiar sistémica
En las sesiones de terapia familiar se escucha la opinión y se da voz a todos los miembros de la familia para captar el malestar de cada uno y buscar objetivos en común.
En la terapia familiar sistémica se presta atención a las soluciones intentadas por la familia que, a menudo, acaban siendo factores que perpetúan el problema, ayudando a mantener la homeostasis, o equilibrio familiar. La mejora de la comunicación permite adoptar una perspectiva más funcional hacia las dificultades de la familia y conseguir que cada miembro disponga de un espacio adecuado para lograr sus propias tareas vitales.
Formato de la terapia
La comprensión sistémica es una forma compleja, pero eficaz de atender no sólo a familias y parejas, sino también a individuos que viven y se relacionan constantemente en un entorno a tener en cuenta.
El formato familiar implica que las sesiones sean de hora y media y se dividen en una primera parte en la que se escucha y atiende a la familia, seguido de una segunda parte en la que, después de una pequeña pausa, se hace una devolución de lo observado que ayude a la familia a seguir hasta el siguiente encuentro.