Terapia de pareja

A lo largo de su historia, las parejas atraviesan fases que conllevan un proceso de crecimiento y cambios progresivos. Una de las maneras de describir estas fases es como una sucesión de etapas de fusión, de diferenciación y de unión.

La terapia de pareja facilita la identificación de las necesidades mutuas e individuales de cada miembro de la pareja, y averiguar cómo pueden ayudarse recíprocamente para satisfacerlas. Asimismo, se analizan los patrones conflictivos repetitivos y se construyen nuevas formas de comunicar, entre las que destacan la escucha, la aceptación, el apoyo y la autonomía.

Las transiciones entre una etapa y la otra pueden dar lugar a crisis, que se superan de diversas maneras, o bien con el fortalecimiento del vínculo, que se vuelve más maduro, o bien por medio de una separación que permita a los dos miembros de la pareja seguir evolucionando como personas, cada uno por su cuenta.

En ciertas ocasiones se reconoce que lo más adecuado es separar los caminos, y, en este caso, la psicoterapia facilita que esto se produzca dentro del respeto mutuo, reconociendo lo recibido y lo que no se ha podido donar durante la vida en común.